sábado, 10 de octubre de 2009

Un muerto y tres heridos en accidentes en Yungas


Una persona fallecida y tres heridas fue el saldo de dos accidentes de tránsito registrados en la carretera Chulumani-Pastopata y Chicaloma-Irupana de la provincia Sud Yungas.

Los hechos se produjeron casi de manera simultánea, entre las 06.15 y 06.30. Una persona falleció en el embarrancamiento de la vagoneta de color plomo con placa de control 185-ILP en Irupana.

De acuerdo con los reportes de los pobladores de la comunidad Maticuni del municipio de Irupana, la vagoneta se embarrancó aproximadamente 200 metros y uno de los cuerpos quedó tirado en la pendiente de la serranía.

María Chambi, de radio Yungas, dijo a La Prensa que “uno de los cuerpos estaba irreconocible por el impacto y el vehículo, totalmente destrozado; los comunarios fueron los primeros en alertar del suceso”.

La vagoneta había pasado a las 06.00 por la población de Chicaloma rumbo a Irupana; quince minutos después reportaron el hecho de tránsito.

La Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar), la Alcaldía de Irupana y otras autoridades de dicho municipio desconocían hasta el mediodía el accidente y sólo las siguientes horas brindaron un informe oficial.

Un efectivo de Umopar, en consulta telefónica, declaró que “no conocemos nada, no conozco la población y nadie nos ha dicho nada”.

Uno de los comunarios que llegaron desde Maticuni, tras dos horas de viaje, afirmó que el vehículo no correspondía a pobladores de la región, por lo que se presume que era de un grupo de turistas que tenían como destino la población de Irupana.

En Chulumani

Entretanto, en la carretera intermunicipal Chulumani-Pastopata, un jeep marca Toyota, de color verde y sin placa de control se embarrancó 150 metros aproximadamente, pero sus ocupantes salieron ilesos.

El jeep del año 1978 había salido de la población de Pastopata a las 06.15 transportando panales de abejas con rumbo a la playa, cuando el conductor perdió el control del motorizado y se embarrancó.

Venecio Quispe, poblador de Pastopata, aseguró que las abejas y fallas técnicas causaron el accidente que no cobró vidas humanas.

Quispe recordó que en el sector, denominado como Troncal, se produjeron más de cinco accidentes de tránsito con muerte de personas. “Hace tres meses se embarrancó un minivan y fallecieron cuatro personas. Este lugar no sé que tiene; pese a que la vía es amplia, siempre ocurre una tragedia, pero ahora nadie falleció”.

El vehículo, tras perder la estabilidad, dio seis vueltas antes de detenerse al borde del precipicio, quedando totalmente destruido.

Horas más tarde, el propietario, quien resultó con policontusiones leves, regresó junto a un grupo de familiares y pobladores para rescatar su motorizado. Otro de los rescatistas sostuvo que “ya somos expertos para rescatar vehículos, por eso tenemos nuestras teclas y cuerdas de acero. Hemos ayudado a muchas personas y extraído varios carros siniestrados”.

El accidente del 16 de agosto en el sector La Florida (cerca de la mina Chojlla), que involucró a un bus de la empresa Veloz del Norte y dejó el saldo de 20 personas muertas y 26 heridas, fue el peor de los hechos de transito que se registraron en esta gestión en la provincia Sud Yungas, afirmaron las autoridades municipales y policiales, quienes solicitaron apoyo logístico.

Pobreza de la Policía

La Policía de la provincia Sud Yungas vive sumida en una pobreza franciscana, ya que carece de equipos de comunicación y vehículos para atender diversos casos, entre ellos los accidentes.

Un vetusto jeep de la década del 70 es utilizado por los uniformados de la institución “verde olivo” para transportar a las personas heridas y fallecidas en accidentes en la carretera.

Tampoco cuenta con un adecuado equipo de comunicación y los oficiales utilizan sus teléfonos celulares para comunicarse de una población a otra.

Martha Cáceres, vecina de Chulumani, declaró que “la Policía no tiene ni siquiera un teléfono fijo” y que muchos de los accidentes y hechos delictivos que ocurren en la región no son atendidos oportunamente.

Los efectivos policiales de Chulumani no quisieron opinar sobre el asunto por temor a ser sancionados por autoridades superiores.

Asimismo, se supo que debido a la rotación de los uniformados no existe una comunicación fluida.

“Muchos de los accidentes no son atendidos por ellos (policías), y es la comunidad la que se encarga del rescate y evacuación de víctimas. La Policía es la última en enterarse de las tragedias que nos pasan”.

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