jueves, 28 de agosto de 2008

El accidente en Muñecas mató a 38, no a 21

El número de fallecidos del accidente en la localidad de Timusí (provincia Muñecas, La Paz), la noche del domingo, sería de 38 y no 21 como reportó la Policía. El nuevo dato fue revelado por un sacerdote que ayudó en labores de rescate, la mañana del lunes.

El padre Max Sillar, que trabaja en radio Titicachi, parte de la red Erbol, se comunicó con su filial de La Paz para informar sobre el accidente, entonces, el sacerdote confirmó el fallecimiento de 38 personas y 39 heridas.

“El vehículo iba irresponsablemente sobrecargado (...) esa no es la manera de transportar a casi 80 personas en la caja del camión´, aseveró Sillar.

El camión Volvo, que llevaba al menos 80 pasajeros, regresaba de la localidad de Timusí, después de una fiesta de aniversario, hacia varias comunidades. El chofer, según Tránsito, hizo una mala maniobra para no chocar con una peña, perdió el equilibrio y el motorizado cayó 300 metros.

El martes, el Organismo Operativo de Tránsito reportó 21 muertos y ayer los ratificó.
El lunes, en contacto con Erbol, el sacerdote informó que el conductor estaba en estado de ebriedad. Además, aseguró que no quedó nada del camión “y está esparcido allá abajo (en el precipicio) totalmente destrozado´.

Sillar señaló que tenía plenamente identificadas a 26 personas muertas. Asimismo, dijo que habían otros 12 cuerpos que no habían sido identificados, pero fueron recogidos por sus familiares de diferentes comunidades.

Relató que en la zona los camiones circulan por caminos muy angostos. Tránsito confirmó el dato, pues el jefe de la División Accidentes, coronel Augusto Angulo, explicó a La Razón que es difícil ingresar a esa región del norte paceño.

“Está a más de siete horas de viaje, desde La Paz; el camino tiene la característica de los Yungas...´, graficó Angulo. El lugar es desolado y no existe servicio de telefonía fija ni móvil, y los vehículos circulan de vez en cuando.

Explicó que por la zona no existen poblaciones. La más cercana está a dos horas de viaje, tiempo que tardaron dos uniformados de la Policía Rural y Fronteriza para hacer conocer a Tránsito de La Paz sobre el siniestro, según Angulo.

Angulo conoció el siniestro 12 horas después del hecho. Los efectivos llegaron al lugar a las 16.00 horas del lunes y a las 23.00 del mismo día fue completada la información. Se espera que hoy salga el resultado del test de alcoholemia del chofer. El camión tiene SOAT sólo para los de la cabina y no para 38 muertos y 39 heridos que llevaba.

Una mujer herida y su bebé necesitan ayuda

Tras el accidente en Timusí, una de las heridas, Lucía Apaza (34), que fue trasladada junto a su bebé de dos meses al Hospital de Clínicas, actualmente necesita ayuda económica para que se le realice exámenes médicos, pues al parecer sus familiares no se encuentran en La Paz.

“Se le tiene que realizar una tomografía y aquí no contamos con ese servicio´, informó una de las enfermeras del servicio de emergencias, Wilma Carpio.

Asimismo, la médica de guardia, Ingrid Strellnaver, explicó que si bien el estado de salud de Apaza no es tan grave en comparación de la otra persona herida, “necesita estar en observación´.

Lucía Apaza no cuenta con familiares en la ciudad de La Paz, pues —según los galenos— vivirían en poblaciones lejanas. “Ella no puede hablar todavía porque se encuentra delicada (...), entonces no podemos saber de dónde es y cómo avisar a su familia´, dijo la enfermera Carpio.

Entretanto, su pequeña hija de dos meses recibe atención en la sala de maternidad. Lo poco que se sabe de ella es que se encuentra estable.

Carpio pidió a la población que colabore con Apaza para que se le pueda realizar los exámenes médicos que necesita.

Por otro lado, la otra persona que permanece en el Hospital de Clínicas es Alicia Huanca. Según Strellnaver, presenta un traumatismo craneano por lo que se encuentra muy delicada de salud.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Un camión se despeña y mata a 21 campesinos en La Paz

Sólo quedaron partes del camión Volvo que el domingo se embarrancó 300 metros en el cantón Timosi, provincia Muñecas del departamento de La Paz. El vehículo de carga transportaba campesinos que participaron en la fiesta patronal de San Bartolomé en esa comunidad. El hecho dejó el saldo de 21 personas muertas y 55 heridas.

El reporte de la Unidad Operativa de Tránsito da cuenta de que el accidente ocurrió a las 19.00 del domingo.

El embarrancamiento ocurrió entre las comunidades de Mollana y Pantisamaña, distante a 140 kilómetros de la sede del Gobierno. El conductor, Sebastián Paucara Mamani (fallecido en la tragedia), perdió el control del Volvo, color blanco, con placa de control 926-KLP.

Según la versión de algunos de los sobrevivientes, el chofer se precipitó al barranco porque con esa maniobra quería evitar chocar con una peña.

El jefe de Accidentes del Organismo Operativo de Tránsito, teniente coronel Augusto Angulo, informó que las partes del vehículo están esparcidas por el lugar. El camión quedó completamente destruido y se investiga si tenía el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT).

Explicó que también se tomaron muestras de sangre al chofer para determinar si había ingerido bebidas alcohólicas, considerando que el pueblo estaba de fiesta y la mayoría de la población bebió ese día.

Karen Lliulli Quispe aseguró a radio Fides que el chofer estaba “borracho”, al igual que un número no determinado de pasajeros que venían de una fiesta.

El jefe de Accidentes informó que aún no se puede establecer si el accidente ocurrió por imprudencia del chofer, por conducir en estado de ebriedad o por problemas mecánicos, ello en tanto no concluyan las investigaciones del caso.

Fallecidos y heridos

De las 21 personas fallecidas, ocho fueron trasladadas a la morgue del Hospital de Clínicas de La Paz para la correspondiente autopsia, mientras que el resto se quedó en la población a pedido de los familiares.

De los 55 heridos, 18 fueron derivados al Hospital Agramont de la ciudad de El Alto; cuatro al Hospital de Clínicas de La Paz, con diagnóstico de observación, y el resto a varios centros hospitalarios de las provincias aledañas a las urbes alteña y paceña.

Sin embargo, el profesor Alejandro Titiquenta dijo ayer a Erbol que el número de fallecidos asciende a 40, hecho que no fue confirmado por las autoridades de Tránsito. Este maestro aseguró que la mayoría de los cadáveres son velados en el cantón Timosi.

No es la primera vez que un camión Volvo F12 se embarranca con personas a bordo. El anterior mes, un vehículo que trasladaba campesinos entre las comunidades rurales de Potosí también sufrió un accidente de tránsito. El hecho ocurrió en la comunidad Atocpunku y dejó 50 muertos.

Nómina de fallecidos

Sebastián Paucara (37, chofer)

Elizabeth Canasa (13)

Verónica Poma Perca (10)

Luciana Mamani (50)

Luisa Callisaya (78)

Buenaventura Callisaya (36)

Beatriz Quispe Condori (35)

Marina de Quispe (45)

Maritza Guaraya (14)

Richard Layme Mamani (13)

Óscar Salinas (25)

Anastacia Mamani (35)

Luciano Quispe (55)

Andrés García (50)

Víctor Quispe (2)

Teodora Mamani (35)

Ignacio Mamani (70)

Sabina Apaza (13)

Victoria Calle (60)

Claudio García (45)

Testimonios de los internos en el Hospital Agramont

Silveria Santander

17 años

La muchacha perdió los músculos de la pierna izquierda. Es de la población de Copaique. Viajó con su madre para participar en la fiesta de San Bartolomé. “Fuimos con mi mamá a Timosi y a las seis y media nos subimos al camión, estaba lleno de gente, estábamos yendo parados. Después de media hora nos hemos embarrancado, no me acuerdo mucho, parecía un sueño, todo oscuro”.

Paulina Apaza

40 años

Es de la comunidad de Copaique. Viajó a Timosi con su esposo y su bebé de cuatro meses. “Estábamos viniéndonos con mi esposo y ya nomás se ha entrado el Volvo. He perdido la conciencia, he aparecido en el camino. En el hospital me entregaron a mi bebé que está vivo, pero mi esposo murió”. El rostro de la mujer está lleno de hematomas y moretones.

Adriana

10 años

Asistió a la festividad de San Bartolomé con sus padres y sus tres hermanos. Relató que se despeñaron cuando retornaban del lugar. Aseguró que el conductor del motorizado estaba borracho. “A cada rato paraba el camión, hasta que avanzó un poquito y nos hemos caído”. Falleció la madre de esta menor, pero se salvaron sus hermanos y su papá.

Los heridos reciben atención médica en los hospitales Agramont y de Clínicas.

Sólo siete de los 21 muertos fueron trasladados a la morgue de la sede del Gobierno.

A pedido de los familiares, el resto de los cadáveres se quedó en la comunidad.

martes, 26 de agosto de 2008

Dos muertos en accidentes en San Julián y en la vía a Paurito

Dos personas perdieron la vida en las últimas horas como consecuencia de accidentes de tránsito ocurridos fuera de la ciudad capital, de acuerdo con informes extraoficiales.
El primer hecho se registró la noche del domingo pasado en la localidad de San Julián, donde falleció Freddy Bravo Ramírez (52), que circulaba en su motocicleta cuando fue arrollado por un camión tráiler. Conforme a los datos recabados en la morgue del hospital San Juan de Dios, el hombre murió casi en el acto por una anemia aguda.
El otro caso tuvo lugar la madrugada de ayer en la ruta a Paurito, cerca del kilómetro 5 del camino que va de Cotoca a dicha población. Se conoce que un vehículo circulaba por el lugar con varias personas a bordo y, de un momento a otro, volcó, causando el deceso casi en el acto de José Viera N., de unos 35 años. El chofer está siendo procesado en Cotoca.

Murió arrollado por chofer ebrio mientras patrullaba

El cabo Javier Masco Aguilar (29) murió el domingo tras dos días de agonía en la clínica policial Virgen de Copacabana. El joven fue arrollado la mañana del jueves por un conductor ebrio, percibía un salario de aproximadamente 1.300 bolivianos al mes y se disponía a defender su tesis para graduarse de abogado de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).

El policía fue enterrado ayer en el Cementerio General, en medio de la congoja de sus familiares y acompañantes, quienes pidieron justicia.

Según sus camaradas, hace nueve años que prestaba sus servicios en la Policía Departamental y en los últimos cuatro años patrullaba las calles con otros efectivos del 110.

En una de esas rondas de control, a las 07.45 del pasado jueves, fue convocado por los vecinos de la avenida Segundo Bascones de la zona de El Tejar.

Los ciudadanos, según relató uno de sus camaradas, quien pidió mantener su nombre en reserva, denunciaron que una vagoneta Nissan con placa de control 1146-IZS color negro daba vueltas por la avenida y era conducida por una persona en estado de embriaguez.

El cabo Masco paró el vehículo y para evitar que un accidente intentó quitar la llave a Ubaldo F. M. (39), conductor del motorizado, pero éste en lugar de aceptar esa sugerencia arrancó y su acompañante, según uno de los testigos, agarró de las manos al efectivo. Lo arrastraron casi 30 metros y lo soltaron cuando el coche imprimía gran velocidad, por lo que el uniformado se golpeó la cabeza. El uniformado fue auxiliado y trasladado a la clínica policial Virgen de Copacabana, donde fue sometido a una intervención quirúrgica de la cabeza.

Producto del golpe estuvo en coma y falleció el domingo en el centro de salud policial.

“Ni el chofer ni su acompañante tuvieron compasión, se estaban dando a la fuga, pero una llanta estaba reventada”, contó uno de sus camaradas, quien relató que tanto la Policía Comunitaria como los vecinos los interceptaron y detuvieron.

El fin de semana, el conductor fue remitido a la cárcel de San Pedro, y ahora debe responder por el delito de homicidio en accidente de tránsito. Según ANF, el informe médico indica que el grado de alcohol en la sangre del chofer llegó al 1,52, porcentaje que determina una sanción.

Proceso no sólo al conductor

Uno de los compañeros de Masco demanda que el peso de la justicia no sólo recaiga sobre el chofer, sino también se aplique en la persona que iba con él, pues también es responsable. El comandante de Radio Patrullas 110, coronel José Luis García, explicó que en la querella también se pidió el juzgamiento de Reynaldo P. C. (47), quien acompañaba al chofer, pero desconoce por qué el fiscal sólo requirió el procesamiento del conductor.

“A mi hermanito lo han matado, lo han arrastrado 30 metros, sin compasión, ni siquiera lo han auxiliado, se han escapado todavía, su acompañante lo ha agarrado de la mano y arrastrado, está triste toda la familia”, expresó en medio de sollozos Sonia Masco, una de las hermanas del uniformado. Contó que Javier era el séptimo hermano y que, como estaba todavía soltero, ayudaba a su padre Pedro Germán Masco Cruz. Dijo que era un ejemplo para su familia porque se daba tiempo para estudiar. En marzo egresó de la Carrera de Derecho y preparaba su tesis para graduarse de abogado.

Otro de los hermanos, Carlos, dijo que quieren “que haya un castigo ejemplar para quien mató a mi hermano, él tomó el mando de la familia, nos apoyaba, orientaba, nos llamaba la atención”. El caso está en investigación y una vez que se acumulen pruebas se iniciará el proceso respectivo.

Más datos

Javier Masco, de 29 años, se graduó cabo de la Escuela Básica de Policías (Esbapol).

Desde hace cuatro años patrullaba las calles de La Paz con otros efectivos del 110.

El jueves fue convocado por los vecinos de El Tejar para detener a un chofer ebrio.

En lugar de ceder la llave al uniformado, como éste lo pidió, el conductor fugó.

Su acompañante cogió de las manos al uniformado, por lo que éste fue arrastrado.

Cuando el vehículo imprimía velocidad, Masco fue soltado y se golpeó la cabeza.

lunes, 25 de agosto de 2008

La Súper de Transportes quiere un observatorio de accidentes



La Superintendencia de Transportes propuso la creación de un Observatorio de Seguridad Vial para monitorear y controlar los accidentes que diariamente se registran en las carreteras del país.

Sin embargo, aún no existen recursos para el proyecto y para conseguirlos la iniciativa será expuesta a organismos que puedan ser posibles financiadores.

El proyecto pretende llenar un vacío informativo, ya que Bolivia no cuenta con datos organizados sobre esos hechos. Además, acceder a los datos oficiales que maneja la Policía es un proceso lento.

También impulsará campañas de sensibilización.

La Dirección de Relaciones Públicas de la entidad explicó que esta propuesta cuenta con el aval del Consejo Nacional de Seguridad Vial, integrado por los ministerios de Gobierno y de Salud, la Policía, la Administradora Boliviana de Carreteras y la Superintendencia de Transportes.

El observatorio creará una base de datos de los vehículos, tomando en cuenta sus modelos, marcas, conversiones, tipo de servicio que brindan y emanaciones de gases tóxicos.

Además registrará la información de los accidentes, clasificándolos por las personas involucradas (sexo y edad), y tomando en cuenta la ubicación del hecho, el estado de la vía, los aspectos climáticos, la iluminación, la señalización y los impactos económico, en salud y psicológico. También se establecerá el número de muertos y heridos.

Otra función será la difusión gratuita de información de los hechos de tránsito y la coordinación de campañas de educación vial.

Según la Superintendencia, es necesario que el observatorio cuente con un equipo multidisciplinario de profesionales.

La reguladora también destaca la necesidad de que el organismo esté avalado por un decreto o ley que además establezca que su personal accederá sin problema alguno a la información que maneje Tránsito o el Poder Judicial y otras instancias relacionadas.

También se baraja la posibilidad de que el observatorio cuente con el respaldo del proyecto de Ley de Tránsito y Seguridad Vial que se analiza en la Comisión de Defensa de la Cámara Baja.

La Superintendencia considera que la Organización Panamericana de Salud (OPS) puede apoyar la iniciativa ya que se ha mostrado interesada en el asunto.

Según el representante de la OPS en Bolivia, Cristian Darras, “cada año los accidentes de tránsito aumentan en Bolivia como epidemias endémicas, pero no tienen vacuna para detener el mal”.

Esta entidad sostiene que los hechos de tránsito son la novena causa de muerte en todo el mundo y que para 2020 los decesos se incrementarán considerablemente en los países de ingresos bajos y disminuirán en los desarrollados.

De enero a octubre de 2006, las reparticiones de Tránsito del país atendieron 4.444 accidentes en todo el territorio nacional, de los cuales 742 se produjeron por efectos del alcohol.

Con la entidad se pretende llenar un vacío informativo sobre los hechos de tránsito.

La propuesta cuenta con el aval del Consejo Nacional de Seguridad Vial.

Aún no cuenta con el respaldo jurídico y los recursos económicos.

Una mujer murió arrollada por un vehículo que escapó

Rosario Saavedra Llanos (52) murió atropellada por un vehículo, cuyo conductor se dio a la fuga en vez de auxiliarla. El hecho fue la noche del sábado en la av. Cristo Redendor, entre el tercer y cuarto anillo. Inicialmente la mujer quedó con vida, pero falleció en un hospital.

Vehículo atropelló a dos hermanitas y una falleció

En la carretera a Capachos
Un vehículo atropelló a dos hermanitas y una de ellas falleció por la gravedad de sus heridas. El accidente ocurrió el sábado a las 13:50 horas, en la carretera Oruro-Capachos, según el informe del Organismo Operativo de Tránsito.

Las dos hermanitas de 7 y 3 años, fueron atropelladas en inmediaciones del sector de la urbanización La Huajara.

El motorizado que atropelló a las menores es marca Nissan blanco, con placa de control 1936-INF, conducido por David Rojas. Los investigadores de Tránsito verificaron el estado de esta persona y dio un resultado de 0.00 grados de alcohol en la sangre, es decir, conducía en estado de sobriedad.

FALLECIDA
Producto del atropello falleció la menor de 7 años y su cadáver fue trasladado a la morgue del hospital general San Juan de Dios. La menor de 3 que resultó herida fue llevada de emergencia al Hospital Obrero, donde recibió atención médica de emergencia.

No se informó sobre la causa que provocó el accidente que originó la muerte de una menor y que otra resultara herida.

Este caso es de conocimiento del Ministerio Público, para que sigan las investigaciones ya que existe una persona fallecida.